domingo, 10 de enero de 2016

Rui Knopfli


Baldío

El niño que fui se asoma furtivo
desde mis ojos al rincón del paisaje.
Entre la dureza austera de los edificios
y la amplia sonrisa colorida de las ventanas
aquel rincón que queda del paisaje
pertenece intacto al niño que fui entonces
y el niño que fui entonces desciende
alborozado de mis ojos, se desliza
entre los juncos, tira piedras a las lagartijas
y salta sobre viejas hojas de zinc
herrumbroso, en un escenario perfecto de girasoles
antiguos. Salgo entonces de allí
y el niño que fui regresa extenuado
y se duerme a la sombra de mis ojos.


Baldío

O menino que eu fui debruça-se furtivo
de meus olhos sobre o recanto da paisagem.
Entre a dureza austera dos prédios
e o largo sorriso colorido das vidraças
aquele recanto que sobrou da paisagem
pertence intacto ao menino que eu fui outrora
e o menino que eu fui outrora desce
alvoraçado de meus olhos, desliza
entre o capim, atira pedras aos galagalas
e salta sobre as velhas folhas de zinco
apodrecido, num cenario querido de girassóis
antigos. Então parto dali
e o menino que fui regressa extenuado
e adormece na sombra de mues olhos.


Ruiz Knopfli (Inhambane, Mozambique, 1932 - Lisboa, 1977)
El país de los otros (Antología poética)
Editora Regional de Extremadura, Mérida, 2015
Traducción de Luis María Marina 

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