miércoles, 2 de diciembre de 2015

Antonia Pozzi


La alondra

Tras el beso, de entre la sombra de los olmos
salimos al camino
para volver.
Sonreíamos al mañana
como niños tranquilos.
Nuestras manos unidas
formaban una firme concha
que custodiaba la paz.
Y yo estaba en calma
como si tú fueras un santo
que aplaca la inútil tempestad
y camina sobre el lago.
Yo era un inmenso
cielo de verano
al amanecer
sobre infinitos
campos de trigo.
Y mi corazón,
una alegre alondra
surcando la serenidad.


L'allodola

Dopo il bacio -dall'ombra degli olmi
sulla strada uscivamo
per ritornare:
sorridevamo al domani
come bimbi tranquilli.
Le nostre mani
congiunte
componevano una tenace
conchiglia
che custodiva
la pace.
Ed io ero piana
quasi tu fossi un santo
che placa la vana
tempesta
e cammina sul lago.
Io ero un immenso
cielo d'estate
all'alba
su sconfinate
distese di grano.
Ed il mio cuore
una trillante allodola
che misuraba
la serenità.


Antonia Pozzi (Milán, 1932-1938)
El alma desnuda
Impronta, Gijón, 2015
Traducción de Herme G. Donis

No hay comentarios:

Publicar un comentario