sábado, 26 de diciembre de 2015

Alejandro Bekes


La lluvia

                                                                                                                  Para Alfonso

Llueve: ahí está el poema. Llueve y llueve.
Si lo escribo, está bien; si no lo escribo
habla sin mí la boca de la lluvia
y escuchará su voz quien pueda oírla.
El poema es eterno. Está ahí afuera,
en la noche. Si en ella no lo escuchas
tampoco oirás la lluvia de mi verso.
La lluvia es la memoria de la tierra.
Antes de mí y antes del hombre y antes
de la vida compuso su poema.
Oye: es el más antiguo. Llueve. Llueve.
Llueve sobre el injusto y sobre el justo.
Llueve sobre los vivos y los muertos,
sobre el lugar lejano en que fui niño,
sobre la flor de un gran amor marchita,
sobre tu juventud que se despide.
Llueve en la noche. Escucha. Llueve y llueve.


Alejandro Bekes (Santa Fe, Argentina, 1959
Virgen de proa
Editorial Pre-textos, Valencia, 2015

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