sábado, 14 de noviembre de 2015

Antonia Pozzi


Canción de mi desnudez

Mírame: estoy desnuda. Desde la inquieta
languidez de mis cabellos
a la tensa fragilidad de mis pies,
soy toda delgadez extrema
recubierta de un color marfil.
Mira: pálida es mi carne.
Se diría que la sangre no fluye.
El rojo no aflora. Solo una exangüe
pincelada azul se difumina por el pecho.
Mira mi vientre hundido. Incierta
es la curva de mis caderas, pero las rodillas,
los tobillos y todas las articulaciones
son delgados y firmes como los de un purasangre.
Hoy me arqueo desnuda en la claridad
del blanco baño. Mañana, si alguien me toma,
me arquearé desnuda sobre el lecho.
Y algún día, cuando la muerte me llame,
estaré bajo la tierra
tendida boca arriba,
desnuda, sola.


Canto della mia nudità

Guardami: sono nuda. Dall'inquieto
languore della mia capigliatura
alla tensione snella del mio piede,
io sono tutta una magrezza acerca
inguainata in un color d'avorio.
Guarda: pallida è la carne mia.
Si direbbe che il sangue non vi scorra.
Rosso non ne traspare. Solo un languido
palpito azzurro sfuma in mezzo al petto.
Vedi come incavato ho il ventre. Incerta
è la curva dei fianchi, ma i ginocchi
e le caviglie e tutte le giunture,
ho scarne e salde come un puro sangue.
Oggi, m'inarco nuda, nel nitore
del bagno bianco e m'inarcherò nuda
domani sopra un letto, se qualcuno
mi prenderà. E un giorno nuda, sola,
stesa supina sotto troppa terra,
starò, quando la morte avrá chiamato.


Antonia Pozzi (Milán, 1932-1938)
El alma desnuda
Impronta, Gijón, 2015
Traducción de Herme G. Donis

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