sábado, 27 de junio de 2015

Juan Ignacio González


Arthur Cravan. (Última carta a Mina Loy)

                                                                         Botella al mar (Salinas Cruz 1918)


Que esta botella al mar por las aguas del golfo
acerque a tus orillas la furia de mis días.
Te amé,
              las tempestades bien saben de qué hablo.

Después de haberte escrito cartas desgarradoras,
sé qué la poesía no sirve para nada,
las palabras son viejas,
pero ¿cómo morirse
                                    si quedan tantas cosas por decir?

Nueva York, Barcelona, Motparnasse, Buenos Aires,
Méjico, y el boxeo,
                                 las esquinas del mundo
que recorrí en tu ausencia,
en las noches perpetuas de ginebras y absenta,
todo lo cambiaría por unos guantes nuevos
rellenos con tus rizos de mujer aterida.

Te irás haciendo vieja abrazada a la sábana
que un día desnudé para tus labios,
crecerá nuestra hija muy lejos del dolor y de la ira.
Los amigos de entonces, las ausencias de ahora,
serán los lacerantes recuerdos de este tiempo.

Si la enuentras
                           -esta botella digo- ven a verme,
sumérgete conmigo,
déjame navegar sobre tu sexo, adéntrate en el mar,
muéstrame el tatuaje de tu piel,
                                                         la cicatriz del sueño.

Es necesario a veces,
que se cierre una puerta para abrir una vida.

Por lo demás,
                         ya sabes cómo pienso:
"Vivamos en un taxi, y tengamos un gato".


Juan Ignacio González (Seara, Mieres, Asturias, 1960)
Cuando enero fue pasto de las llamas
Ediciones La  Cruz de Grado, 2015

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