domingo, 21 de junio de 2015

Fermín Herrero


En el olor de los jacintos salvo
la mañana, en la delicadeza de su delgado
aroma. Y está también la mariposa gira
que te gira, girando sobre lo mismo, con otro
apego, me figuro. Quién me lo iba a decir
cuando era un niño derrotado, tantas veces
y a solas, que finalmente aquello fuese a ser
mi salvación, un enrocarse jubiloso en lo frágil
y emocionarse en lo secreto y deleitarse
como la mariposa, gira que te gira, girando.


Fermín Herrero (Ausejo de la Sierra, Soria, 1963)
La gratitud
Visor Libros, Madrid, 2014

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