martes, 9 de junio de 2015

Alvaro Valverde


40

En la medina sólo entraba
de la mano de Jimo.

Era impensable
arriesgarse a cruzar
por aquel laberinto
sin ella.

Ni siquiera mi madre
o mi padre, en su caso,
se atrevían a entrar
conmigo en aquel sitio.

Aquél era otro mundo:
prohibido, fabuloso.
Con seres encantados,
a la altura del mito.

El aguador, pongo por caso,
o el vendedor de alfombras
o el sastre en su tabuco
o el mismo panadero
con sus tortas recientes.

Todavía puedo oler aquel pan.
Me da la vida.


Alvaro Valverde (Plasencia, Cáceres, 1959)
Más allá, Tánger
Tusquets Editores, Barcelona, 2014

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