miércoles, 23 de julio de 2014

Laura Casielles


Azaghar
 Suerte

Aquella mañana, me dije a mí misma: "Si con el amuleto las cosas no son así, ¿qué sería sin él? ¿Hay algo peor que esto?". Pero después me dije: Por lo menos esto es Saad...", ya lo sabes, para qué contarte todo?
                                                                                                                                                                    GASSAN KANAFANI

Un círculo y una pequeña cruz
grabados con carbón en su frente nos cuentan
que un dia, cuando era bebé,
su madre quiso protegerla del mal de ojo
y desearle una vida de plácidos quehaceres.

Luego vinieron los fríos inviernos de los pastores,
los fríos inviernos sin más fuego que esas lascas,
los fríos inviernos.
Ella se tocó la frente y dijo: Al fin y al cabo, tengo suerte,
esta es mi casa, mira, aquí puedo dormir.

Luego vinieron los hombres rondando la casa,
el hombre aquel, aquellas cadenas.
Ella se tocó la frente y dijo:  Al fin y al cabo, tengo suerte,
alguien me va a cuidar, peor sería haberme quedado sola.

Luego vino el día de la desgracia, del exilio,
las flores rotas de la cordura, la sal en la llaga.
Ella se tocó la frente y dijo: Al fin y al cabo, tengo suerte,
ahora puedo irme, aquí estaba peor.

Luego vino el niño dorado,
niño de nadie,
niño hermoso de la gran ciudad.
Ella se tocó la frente y dijo: Al fin y al cabo, tengo suerte,
ha sido varón.

Luego vino el día en que el joven se fue,
saltó mares, no tenía
buzón.
Ella se tocó la frente y dijo: Al fin y al cabo, tengo suerte,
allí tendrá una casa hermosa y una bella mujer.

Sentada en la calle, la anciana
mendiga -ropa negra, cabeza
cubierta- ante una tienda
de leche y pan.
Se toca la frente y dice: Al fin y al cabo, tengo suerte,
estoy viva, tengo mis dos manos, puedo ver.

Un círculo y una pequeña cruz
grabados con carbón en su frente nos cuentan
que un día, cuando era bebé,
su madre quiso protegerla del mal de ojo
y desearle una vida de plácidos quehaceres.


Laura Casielles (Pola de Siero, Asturias, 1986)
Las señales que hacemos en los mapas
Libros de la Herida, Sevilla, 2014

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