martes, 24 de junio de 2014

Luis Ángel Lobato


"En mi casa nadie se dormía
cuando llegaba la tormenta"
me contaste
una noche de octubre
de 1996.
Yo te amaba entonces
como te amo ahora
que estás lejos de mí:
igual que esos corazones
que se nutren
de consternación
para seguir bombeando
el óxido necesario
con que mantener activo
el electrocardiograma
de la supervivencia.
Y es una necesidad,
mientras observo el hielo
coagulado
de las aceras,
retroceder hasta el gusto de tus labios
entre los compromisos
de aquella madrugada.
Sabían
al vapor menta
que da la transfusión de la sangre
en las venas exprimidas
del moribundo
cuando al fin abre los ojos
y declara:
"Gracias,
amor mío,
por darme la fuerza
que nunca tuve".


Luis Ángel Lobato (Medina de Rioseco, Valladolid, 1958)
Dónde estabas el día del fin del mundo
Ediciones Cálamo, Palencia, 2014.

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