lunes, 2 de junio de 2014

José Antonio Zambrano


Cuidado de las horas

Mil noches por tu voz
no han sido suficientes
para envolver mis manos.
Ni mil noches respirando el olor de tu espalda
han servido
para contar el trato de nuestros nombres.

Por eso,
sigo abierto a la lucidez de las alcobas,
abierto a los murmullos
briosos de la lluvia al saber
que lo que importa es vivir y no haber vivido.

Ahora, que todavía la palabra es el reino
aunque no esté para ocultarnos en ella,
se eleva una luz sobre mis ojos
como una razón habitada.

Pero esta claridad solo la puebla
el sol lento del día,
la madrugada muda de tus alrededores
y esa altivez prestada
que aún permite afirmar:
hoy somos,
es hoy, tan solo hoy
                                    el mundo


José Antonio Zambrano (Fuente del Maestre, Badajoz, 1946)
Lo que dejó la lluvia
Calambur Editorial, Madrid, 2014.

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