martes, 17 de junio de 2014

Esther Seligson


Cautiva de tanto sueño contrariado
hoy quiero libre ofrecerles perdón
a final de cuentas
sin duda recibí la parte de felicidad
que en este mundo me corresponde

A Tus pies ofrendo Madre
la servidumbre de mis reproches
quémala
la carcoma de repetirme en la misma letanía de dolor
quémala
la turbia resaca de remordimientos
quémala
la viciosa costumbre de esperar lo improbable
quémala
la excusa del miedo que paraliza cobarde
quémala
la bastarda disculpa del amor rechazado
quémala
la mezquina astucia de apresar el tiempo
quémala
la distorsión que se juzga fiel certera
quémala
quémala
quema las escorias que lazan mi vuelo
y bendice Madre lo que aún me queda por andar...


Esther Seligson (Ciudad de México, 1941-2010)
Negro es su rostro. Simiente.
Fondo de Cultura Económica, México, 2010.

No hay comentarios:

Publicar un comentario