domingo, 20 de abril de 2014

Piedad Bonnett


El perseguidor

En todas mis ciudades apareces,
ay, oscuro y eterno y sigiloso
lobo de mis heridas y mis hambres.

En los fríos museos, apareces,
hecho tibio murmullo en mis oídos.

En los vestíbulos de los teatros,
en la voz del actor que se acongoja,
y en las inmensas,
las desoladas camas de hotel iluminadas
por la luz azulosa
de algún televisor que a nadie le habla.

En la más brusca esquina, repentino,
allí estás, con mi historia y con tu historia,
venido de tan lejos

y tan cerca
que me erizas la piel. Y te persigo
por las calles de todas mis ciudades

hasta que te das vuelta y eres otro
y eres todos
                      y vuelvo a estar conmigo,
sola de mí y de ti

hasta que apareces
ay, oscuro y eterno y doloroso
lobo que resucitas en mi carne.


Piedad Bonnett (Amalfi, Antioquia, Colombia, 1951)
Explicaciones no pedidas
Visor Libros, Madrid, 2011.

No hay comentarios:

Publicar un comentario