lunes, 10 de marzo de 2014

Ignacio Arellano


Mordiendo el polvo

Lisi, tu gentileza no hay quien la discuta
¿cómo no quedar sobrecogido
con tus dientes de perla,
con el veneno tibio de tus labios y con tus piernas?
Pero nunca te he visto más hermosa
que cuando me tiras a traición con el cuchillo,
disimulando, como si no me quisieras.


Ignacio Arellano (Corella, Navarra, 1956)
Risueña enfermedad
Editorial Renacimiento, Sevilla, 2013.

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