lunes, 24 de febrero de 2014

Hamutal Bar-Yosef


Obsequio

A los nueve años decidí hacerle un regalo a mamá por su cumpleaños,
sola y a escondidas, algo que yo pudiera fabricar,
algo que hubiera hecho yo misma, darle una sorpresa
que le gustara, que la pusiera por lo menos un poco más contenta.

A escondidas cosí un pañuelo, una servilleta, un repasador, una especie de bolso.
A escondidas corté la manta de mi muñeca en tiras multicolores
y las uní con hilvanes y pespuntes como me enseñaron en la escuela.

Mamá recibió de papá un broche de plata de Betzabel,
una filigrana en forma de montañas gemelas,
y lo abrochó entre sus senos, sobre el vestido azul.

De mi regalo dijo: "Mejor hubieses hecho una sola cosa grande".
Más de cincuenta años me ha dura el golpe. No supe qué responder.
"Mejor hubieses hecho una sola cosa grande"... Poco a poco fui entendiendo.

Ella murió hace unos años y nunca hablamos de ello.
Pero hoy me enteré que dentro de poco me reuniré con ella, y le diré:
"Mamá, eso es lo que hice. Lo que pude".

Un pañuelo, una servilleta, un repasador, una especie de bolso.


Hamutal Bar-Yosef (Kibbutz Tel Yosef, 1940)
El lugar donde duele (Antología poética 1970-2010)
Varo Roto Ediciones, Madrid, 2013
Traducción de Mario Wainstein y Florinda F. Goldberg
En la voz de Hamutal Bar-Yosef

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