martes, 21 de enero de 2014

Sofía Castañón


Que me retrate Cindy Sherman

Y ahora tendré que pedir
perdón por esta crueldad,
porque no quise débiles
a mi lado, ni sangre
ni llantos
ni ojeras.
Porque he sido dura
como la palabra desapacible
de un profesor que no se cree
las excusas, he sido dura, amarga
en las noches en que me decían
que la tristeza era como una arcada
en el cuerpo, jamás sagrado, como
el peso de tantas familias
que estarían por siempre solas.
He sido dura, y he probado
la carne del músculo aún tembloroso
y he mordido
a todos los que quisieron acercarse
al corazón, encendido fuera
del envoltorio.
Y ahora tendré que pedir
disculpas tantas veces,
a amigas que buscaron una amiga
a amantes que quisieron una hermana
a hombres que quisieron una amante
a hermanos que no me tuvieron cerca.
Tendré que pedir
otra oportunidad o la renuncia a un tango
porque también yo soy débil,
y me he roto en cinco partes
al creer que podía vomitar toda
la culpa, soy débil
como tejido usado, soy
débil
flaca
estoy enferma
y todo gesto de fuerza lo perdí
ante una imagen:
no me reconozco en esa niña,
y no recuerdo por qué entonces
reía tanto.


Sofía Castañón (Gijón, 1983)
La otra hija
Suburbia Ediciones, Xixón, 2012.

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