lunes, 13 de enero de 2014

Sergio Arlandis


Pigmalión

Justo ahora que un ladrón de deseos
no me aturde en la noche con su voz,
y me convierto
en animal libre de culpa,
cuando no tengo más pecados
para llenar con nombres,
ni esta aguja del tiempo
muestra qué muerte
tendrán estos momentos
una vez pasen por mis manos:
podré mirarte
                         con la inocencia
                                                      de las palabras
que no ha bañado todavía el vino,
para luego tomarte por la espalda
con la trama que cada noche
caza uno de mis días.
Y hacerte presa
de mis vacíos cotidianos.
Qué lenta conversión la de tu mármol:
cómo en ti crece el ángel
                                            negro de mis caídas,
la fiera indócil que serás,
al menos hoy, sobre mi vientre.


Sergio Arlandis (Valencia, 1976)
Contexturas
Editorial Rencimiento, Sevilla, 2013. 

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