lunes, 6 de enero de 2014

Miyó Vestrini


Los paredones de primavera

No enseñaré a mi hijo a trabajar la tierra
ni a oler la espiga
ni a cantar himnos.
Sabrá que no hay arroyos cristalinos
ni agua clara que beber.
Su mundo será de aguaceros infernales
y planicies oscuras.

De gritos y gemidos.
de sequedad en los ojos y la garganta.
de martirizados cuerpos que ya no podrán verlo ni oírlo.
Sabrá que no es bueno oír las voces de quienes exaltan el color del cielo.

Lo llevaré a Hiroshima. A Seveso. A Dachau.
Su piel caerá pedazo a pedazo frente al horror
y escuchará con pena el pájaro que canta,

                                   la risa de los soldados
                                   los escuadrones de la muerte
                                   los paredones en primavera.

Tendrá la memoria que no tuvimos
                                  y creerá en la violencia
                                  de los que no creen en nada.


Miyó Vestrini (Francia, 1938 - Venezuela, 1991)
Todos los poemas
Monte Ávila Latinoamericana, Caracas, 1993.

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