lunes, 30 de diciembre de 2013

Carlos Aurtenetxe


La música del baile de la noche

No sé por qué lo hago.
Sé tan sólo que no puedo intentar cosa distinta,
no tengo otro trabajo en esta hacienda.
Al nacer la colina
nos haremos los gestos del encuentro,
los forzosos saludos del que llega a un lugar
inconcreto,
a otro orden que el pasado.
Recorreré tus voces sin asiento, tus suspiros,
los palacios secretos de los deshabitados,
tus llamadas
a un nombre que no podrá escucharte,
desde la oscuridad.
Recorreré tu selva
para ser devorado por los viejos leones,
las ociosas panteras,
los insolubles tigres que te habitan.
Andaré tus miradas, tu rostro
transparente,
poseeré tu invidencia, serán mías tus tierras
un instante,
tus paisajes serán míos, tus errores,
tus ríos,
visitaré los colores de la fiebre.
Marcharé por tus venas, largo afán
de los ciegos
que un dia consolara,
al país que nos olvida y no nos reconoce.
Viajaré por la sangre hacia la estepa
en ciernes.
Y al fin lo habré logrado.
Habré llegado a puerto el día que me pierda,
la noche que no llegue a ningún sitio.
Alguien habrá dictado
mi aparición,
desde la sombra,
al ritmo de mis pasos,
la música del baile de la noche,
la hora del regreso.
Y no sabré su nombre,
ni por qué fui esclavo a su servicio,
ni por qué le he servido.
Sólo sé que no existe,
como Dios,
pero que está al acecho.


Carlos Aurtenetxe (San Sebastián, 1942)
Áspera llama, Antología poética (1977-2006)
Bermingham, San Sebastián, 2012.

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