lunes, 16 de diciembre de 2013

Arturo Tendero


Con pocas luces

Has llegado hasta aquí,
a este sendero, a espaldas del castillo,
con la mente ocupada en tus proyectos,
que entonces, hace solo unos instantes,
te parecían esenciales, y ahora,
sin embargo, no valen para nada.

Se han metido en un charco tus zapatos,
un charco que no has visto,
nada ves, no hay farolas,
no sabes dónde pisas,
dónde está el precipicio.

Cuarenta y tantos años te han traído
a este peligro inesperado,
con toda su experiencia acumulada,
y te sientes igual
que si tuvieras siete,
invadido de un miedo
cerval a despeñarte.

Aspiras con cuidado el aire frío,
fragante de matojo y tierra húmeda.
Como siempre
que va en serio la cosa,
nadie mira.

Ese alboroto son tus pulsaciones,
ese sudor tan frío, lo mucho que te quieres.
Se trata de acallar el corazón
y de dar unos pasos.

Si acaba este poema, es que encontraste,
por esta vez, el modo de volver.


Arturo Tendero (Albacete, 1961)
Alguien queda
Editorial Renacimiento, Sevilla, 2013.

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