domingo, 17 de noviembre de 2013

Anna Ajmátova


Me has inventado. No hay en el mundo un ser así,
un ser así no pudo existir jamás.
No trae el médico cura, el poeta no te da consuelo,
la sombra del fantasma te inquieta día y noche.
Nos conocimos en un año terrible,
cuando las fuerzas del mundo se agotaron,
cuando reinaba el luto, apagándose todo en el dolor,
y sólo las tumbas estaban frescas.
Sin farolas, el muelle del Neva se sumía en la negrura,
la sorda noche todo lo encerraba entre sus muros...
Fue entonces cuando mi voz clamó hacia ti.
Por qué lo hizo, aún no lo comprendo.
Y tú viniste como guiado por una estrella
a través de aquel otoño trágico,
entraste en la casa para siempre derruida
de la que bandadas de versos quemados alzaron vuelo.


Anna Ajmátova (Odessa, 1889-Moscú, 1966)
El canto y la ceniza. Antología poética.
Galaxia Gutemberg, Barcelona, 205.
Traducción de Monica Zgustova y Olvido García Valdés

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