jueves, 26 de septiembre de 2013

Ulalume González de León


Alejandrinos blancos para un nadador en cierne


A Mr. George H. Fields

Anochece temprano, estamos en invierno,
a las 7 p.m. marcarán los termómetros,
según el Canal 2, unos 14 grados.

Aunque el agua está a 30, sería lo prudente
no quitarse las batas antes de tres minutos
de besos. Ya quitadas, tomarse medio más
para verse desnudos a luz (no habrá otra)
de los cuerpos. Y así ganado grado y medio,
clavarse en la piscina, nadar, nadar, nadar
como desesperados 60 metros: sólo

entonces no sabremos dónde comienza el agua
ni dónde acaba el cuerpo. Y en prenatal tibieza
y flotantes abrazos, lentos celebraremos
nuestro primer encuentro de edénicos delfines
aunque los submarinos besos sepan a cloro.

Y juro que no habrá resfriados, querido:
uniendo grandes toallas a malos pensamientos,
sí, nos valdrán sombrilla, viento, frío y distancia
al cruzar el jardín hacia la regadera
donde para empezar nos enjabonaremos
el uno al otro...


Ulalume González de León (Montevideo, 1932)
Tigre la sed. Antología de poesía mexicana contemporanea 1950-2005
Ediciones Hiperión, Madrid, 2006.

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