viernes, 30 de agosto de 2013

Nikola Madzirov


Separado

Me separé de cada verdad sobre el comienzo
de los ríos, de los árboles, de las ciudades.
Tengo un nombre que será una calle de despedidas
y un corazón que sale en las placas radiográficas.
Me separé hasta de ti, madre de todos los cielos
y hogares libres de preocupación.
Ahora mi sangre es como un refugiado
que pertenece a varias almas y heridas abiertas.
Mi dios vive en el fósforo de alguna cerilla,
en las cenizas que preservan la forma de la leña.
No necesito el mapa
del mundo cuando me quedo dormido.
Ahora la sombra de una espiga cubre mi esperanza,
y mi palabra es tan valiosa
como un viejo reloj familiar que ya no da la hora.
Me separé de mí mismo, para llegar a tu piel
que huele a miel y viento, llegar hasta tu nombre,
esa inquietud que me calma,
abriendo las puertas de ciudades donde duermo,
pero no vivo.
Me separé del aire, del agua, del fuego.
La tierra de la que me hicieron
construye mi casa.


Nikola Madzirov (Strumica, Macedonia, 1973)
Lo que dijimos nos persigue. Editorial Pre-textos, Valencia, 2013
Traducción de Yolanda Castaño y Marija Petrovska

1 comentario:

  1. "Ahora mi sangre es como un refugiado
    que pertenece a varias almas y heridas abiertas"...uffffff....hermoso, y además traducción de Yolanda Castaño. Gracias por compartir! Abrazo.

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