miércoles, 21 de agosto de 2013

Darío Jaramillo Agudelo


Sólo el azar me dio la piel que amé
y sólo el azar —o el cansancio—
extinguió el fuego.
Lo que siguió no fue el azar,
es lo que sigue siempre,
la lenta pesadilla del olvido
y luego cierto desprecio
por ese que fui yo y que amaba
y también por el que soy ahora,
el mismo que no sabe por qué amo.
Sólo la carne se equivoca.


Darío Jaramillo Agudelo (Santa Rosa de Osos, Antioquia, Colombia, 1947)
Sólo el azar. Editorial Pre-textos, Valencia, 2011.

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