miércoles, 17 de julio de 2013

Mario Quintana


Uma alegria para sempre


Para Elena Quintana

As coisas que não conseguen ser olvidadas
continuam acontecendo.
Sentimo-las como da primeria vez,
sentimo-las fora do tempo,
nesse mundo de sempre
onde as datas não datam.
Só no mundo do nunca existen lápides...
Que importa se depois de tudo tenha "ela" partido
casado, mudado, sumido, esquecido, enganado,
ou que quer que te haja feito, em suma?
Tiveste uma parte da sua vida que foi só tua e, esta,
ela jamais a poderá passar de ti para ninguém.
Há bens inalienáveis, há certos momentos que,
ao contrário do que pensas,
facem parte de tua vida presente
e nao do teu passado.
E abrem-se no teu sorriso mesmo quando, deslembrado deles,
estiveres sorrindo a outras coisas.
Ah, nem queiras saber o quanto deves à ingrata criatura...
A thing of beauty is a joy for ever
disse, ha cento e muitos anos,
um poeta inglês que não conseguiu morrer.


Una alegría para siempre

Lo que no conseguimos olvidar
nos sigue sucediendo.
Es como la primera vez,
fuera del tiempo, 
en el mundo del siempre,
allí donde las fechas son inútiles.
Solamente en el mundo del nunca existen lápidas...
¿Qué importa si después de todo ella se ha ido,
se casó, se mudó, te olvidó, te engañó
o lo que sea que te haya hecho, en suma?
Tú tuviste una parte de su vida que fue para ti, tuya, y ésta
jamás podrá pasar a ningún otro.
Hay ciertos bienes, sí, que son inalienables, y momentos
que, aunque no te lo creas,
son parte de tu vida, de tu vida actual
y no de tu pasado.
Y se abren en tu misma sonrisa cuando, ya olvidado de ellos,
vuelves a sonreír a cualquier cosa.
No quieras saber cuánto le debes a la ingrata...
A thing of beauty is a joy for ever
dijo, hace ciento y pico años
un poeta inglés que no llegó a morir.


Mario Quintana (Alegre, 1906 - Porto Alegre, Brasil, 1994)
Puntos suspensivos. Los papeles del Sitio, Valencina (Sevilla), 2007
Traducción de Enrique García-Máiquez


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