jueves, 6 de junio de 2013

María Victoria Atencia


Vivir era sentirte

Una palabra, amor, una palabra o hilo
de saliva que valga como seña
de que aún tenemos unánime el latido.
Yo aquí trazo sobre mi aliento
mi carta al duelo, y tú, bien engendrado,
en tu sitio, como si ya no fuera
tu sitio yo, que colmas y rebosas.
Tan sólo con mirarte se acababan mis ojos.
Tenía sed de ti. Sigo teniéndola.


María Victoria Atencia (Málaga, 1931)
De pérdidas y adioses. Editorial Pre-textos, Valencia, 2005

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