martes, 25 de junio de 2013

Andrés Trapiello


Hormiga

¿Cuántas horas habré pasado solo
junto a un hormiguero
mirando atentamente sus asuntos,
grave ciencia de niño?
Aquel su ir y venir,
en el que algunas iban cargadas de unas cosas
que yo encontraba absurdas, como un hilo
o el ala de una mosca
(¿qué víveres son estos, me decía,
para tan largo invierno?).
A otras más las veía doblando sus riñones
bajo el peso de cargas colosales:
un hueso de aceituna, una libélula,
media patata frita.
Nunca vi en sus trabajos una fábula
a pesar del esfuerzo de los clásicos.
Tampoco en las cigarras, obligadas
a un papel poco airoso en la comedia.
Para mí eran tan sólo la medida
de unas horas eternas del verano,
y hasta el cono de brozas en la boca
del hormiguero se me figuraba
al de un reloj de arena inagotable.
Por jugar con sus vidas
desde niños soñamos con ser Dios,
recuerdo mi zapato deshaciéndoles
entradas y montículos, borrándoles el rastro,
rompiendo sus renglones, su escritura
en la página abierta de la tierra.
Y que nada de humano tenían las hormigas
lo probaba aquel hecho: que supieran,
después de las salvajes hecatombes,
ordenar su camino rectamente,
sus pacientes labores sin recelo.
Alguna vez, no obstante, un ejemplar
quedaba por allí, desorientado,
dando vueltas y vueltas.
Entre el pulgar y el índice
igual que si cogiera
algún copo de nieve sin romperlo,
lo volvía a su fila entre los suyos.
He recordado ahora ese pasado
de tedio y maravilla, al sorprender
caminando perdida, en la baldosa blanca
al lado del lavabo, a una pequeña hormiga.
No sé cómo ha llegado a un cuarto piso,
sin ascensor, en Conde de Xiquena.
Llevaba una lenteja, como la roca Sísifo.
Hallarás la salida, esto le dije.
Acabo de encontrarla aún más confusa,
unas horas después, sola y errante.
Ni siquiera lenteja tiene ya.
Fin de la historia. Es todo.
Esto no es una fábula.
Tampoco hay para mí un pulgar ni un índice.
Sólo renglones rotos.
Y una página en blanco, mi baldosa.


Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío, León, 1953)
Segunda oscuridad. Editorial Pre-textos, Valencia, 2012

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